Monthly Archives: February 2014

Publicación gratuita No 28

ALIMENTOS PROHIBIDOS PARA LOS PERROS

perro comiendo chocolate

Con bastante frecuencia, muchos de mis clientes, me preguntan, ¿qué tipo de alimentos diferentes a los concentrados comerciales pueden comer sus perros sin que les cause daño?

A continuación les comparto una lista encontrada en internet de aquellos alimentos que debemos mantener fuera del alcance de nuestras mascotas.

Hasta la próxima

• Cebolla: Contiene tiosulfato, el cual es tóxico
para los perros. Puede causar anemia
hemolítica, diarrea, vómitos, fiebre y
depresión.
• Chocolate: Contiene teobromina, tóxico para
los perros.
• Café y té: Contienen cafeína, teobromina y
teofilina, pueden afectar el sistema nervioso
central, entre otras complicaciones.
• Uvas: Contienen una sustancia, aún no
definida, que provoca insuficiencia renal en los
perros.
• Nueces: Son perjudiciales para nuestro perro
por su alto contenido de fósforo.
• Aguacate: Puede ocasionar pancreatitis por su
alto contenido de grasas.
• Bebidas alcohólicas: Deprimen el sistema
nervioso, respiratorio y cardíaco.
• Leche: Por carecer de la enzima que se
requiere para disolver la lactosa, la leche puede
ocasionar en los perros, vómitos y diarrea.
• Embutidos y charcuterías: Contienen grasas y
sal que pueden ocasionar a los perros dolores
de estómago y pancreatitis.

Publicación Gratuita No 27

Boletin Canino

Por que mi perro se marea en el carro?

Por

Alvaro Osorio G

cachorros viajando en carro

BOLETIN CANINO

DIESTROS

Por que se marea mi perro en el carro?

 

Sabías que 1 de cada 6 perros se marean en el carro? La falta de experiencias tempranas y continuas con los viajes en carro genera este tipo de problemas. En el caso de los perros el vomito suele producirse por 2 razones principales: una respuesta física al movimiento o una respuesta física a la ansiedad. La falla principal se encuentra en la falta de experiencias del perro cuando aun es cachorro y su habilidad para enfrentarse a nuevas experiencias esta en pleno desarrollo. Si nuestro perro es aún muy cachorro (menos de 3 meses, deberemos subirlo a carro por tiempos pero haciéndolo todos los días de tal manera que el aprendizaje de la situación logre el efecto deseado. Si por el contrario nuestro perro ya esta grande, deberemos realizar un proceso de desensibilización gradual a la situación. Lo anterior implica que llevemos el proceso en pequeños pasos, avanzando de un menor grado de dificultad a uno mayor, por ejemplo subiendo nuestro perro al carro únicamente con el motor encendido, para en etapas siguientes recorreremos pequeñas distancias (quizás 200 metros) hasta lograr incrementarlas. Poco a poco podrás conducir  y alargar el tiempo del paseo en el carro.

Hasta la próxima

Publicación Gratuita No 26

BOLETIN CANINO

ES MALO BESAR A MI PERRO?

Por

Alvaro E Osorio G

 besando-perro

Cordial saludo a todos nuestros lectores

Es malo besar o consentir en exceso a mi perro?

Esta es una pregunta que me hacen con mucha frecuencia los propietarios de mascotas.

Si observamos el comportamiento de un grupo de 2 o más perros, en el cual existe una estructura social  definida, podremos darnos cuenta de que por lo general hay unos perros de este grupo que buscan con frecuencia a un miembro del grupo para acicalarle y lamerle.

Estos perros se están comportando de manera sumisa y están mostrando al individuo dominante del grupo, gestos de sumisión.

Cuando nosotros acicalamos (besamos, acariciamos, consentimos) en exceso nuestra mascota, lo más seguro es que nos estemos mostrando en términos del lenguaje canino como individuos sumisos. Esto podría traer como consecuencia, tener un perro con tendencia controladora y en algunos casos dominante hacia la familia.

Cuál es la solución si hemos cometido este error?

En la naturaleza, todo tiene un precio a pagar y al manejar nuestros perros e interactuar con ellos podemos utilizar este principio a favor nuestro. La próxima vez que pienses consentir a tu perro, pídele algo a cambio primero. Lo recomendado es usar las ordenes de obediencia básica primero y luego dar como recompensa nuestras caricias o besos. Es aconsejable también que en algún momento lleguemos a detener nuestras caricias y atención sobre nuestro perro. En otras palabras, lo ideal es administrar ese cariño y afecto de tal manera que no sea nuestro perro el que lo demande, si no que seamos nosotros quienes determinamos cuando damos caricias y cuando no.

Este tipo de práctica constante evita que tengamos perros, demandantes de atención y controladores de nuestro afecto ya que en una buena parte de los casos este puede ser el inicio de un proceso  progresivo de agresión y dominancia hacia los miembros de la familia.

Hasta la próxima.