Publicaciòn gratuita No. 70

¿Debo Castigar a mi perro?

Por Alvaro E Osorio G

perro castigado

Con el apogeo de las entidades y personas animalistas, la palabra castigo se ha convertido en un tabú, en una expresión casi prohibida en donde quien si quiera la mencione, corre el riesgo de ser tildado de maltratador de animales.

Al parecer nos hemos olvidado que incluso los seres humanos estamos rodeados de castigos y sanciones que nos imponen la sociedad cuando quebramos sus límites, normas y leyes.

Si alguno de nosotros rebasa en su auto un semáforo en  rojo y hay una cámara de vigilancia o un guarda de tránsito, es seguro que nos ganaremos un  castigo llamado multa.

Por qué entonces pretenden algunas personas satanizar a toda costa el castigo en los perros?

El castigo suministrado de una forma justa, comprensible y respetuosa para el perro, disminuye enormemente las posibilidades de que una mala conducta se repita y genere consecuencias serias para la mascota y/o la comunidad que lo rodea.

Los animales en su medio natural, están constantemente expuestos a experiencias tanto positivas como negativas, y estas constituyen su medio principal de aprendizaje.

Los animales de manada, para nuestro caso los canidos, usan rituales de jerarquía que implican castigo, como una forma de mantener el equilibrio y armonía del grupo, o cual garantiza aún más su supervivencia como manada.

Algunas recomendaciones con respecto a la aplicación de castigos en nuestros perros:

  1. Nunca castigues a tu perro a destiempo, todo castigo debe ser proporcionado en el instante en que la mala conducta se presenta.
  2. Un castigo deberá ser firme, corto y nunca proporcionado con ira o violencia.
  3. Castigar de manera débil sin la firmeza necesaria solo endurecerá el perro.
  4. Castigar el perro por algo que no entiende o no se le ha enseñado previamente solo le confundirá e infundirá temor.
  5. Nunca usar el castigo como medio principal de educación.
  6. La forma de castigar deberá ser lo más parecida posible a la usada por los perros entre ellos.
  7. Nunca castigues si no conoces los principios básicos del aprendizaje canino y unas buenas bases de etología canina.
  8. El castigo por sí solo no ofrece los mejores resultados. Siempre deberá combinarse con alternativas en donde el perro pueda focalizar su conducta y sus instintos.

Para finalizar, es importante aclarar que castigo y maltrato no son lo mismo, un perro que ha sido maltratado dará muestras claras de miedo hacia sus propietarios o su entrenador. Por el contrario un perro correctamente adiestrado en donde se ha usado el castigo en algún momento pero de forma adecuada, mostrara una relación armónica y feliz con sus dueños y/o entrenador.

Hasta la próxima

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *