Publicación Gratuita No 9

 BOLETIN CANINO

DIESTROS

Los verdaderos efectos de la castración en perros

Por Álvaro E Osorio G

perro agrediendo

La castración y/o la esterilización son sugeridas en muchas ocasiones como la solución a muchos problemas de conducta, principalmente los relacionados con la agresividad.

Cuando se castra un perro (macho) se eliminan las fuentes productoras de la hormona denominada testosterona, que es la encargada de actuar como un modulador de los comportamientos sexuales, al igual que de los comportamientos agresivos.

La realidad es que los comportamientos no solo son el producto de los procesos hormonales en el organismo del perro si no que son el producto de una mezcla compleja de cuestiones genéticas, hormonales y de aprendizaje.

De acuerdo con estudios realizados en la universidad de california por “Ben y Hart” se concluyeron las siguientes estadísticas sobre los efectos de la castración en el comportamiento de los perros:

 

Escaparse: Se redujo en el 90% de los casos , reducción rápida en un 45%, gradual en un 45% y sin efecto en un 10%.

Agresión: entre machos: Reducción de un 60% de los casos, reducción rápida en un 25%, reducción gradual en un 35%, sin efecto en un 40%.

Montar a personas: Reducción en un 60% de los casos, reducción rápida en un 30%, gradual en un 30%, cierta bajada en montar hembras en celo.

Orinar en casa: Reducción de un 50% de los casos, reducción rápida de un 20%, gradual de un 30%

La testosterona tiene dos subidas notorias en el organismo de los perros machos, la primera se da justo antes y después del nacimiento y se encarga de masculinizar el cerebro, estableciendo el potencial para los comportamientos asociados.

La otra subida se da en la pubertad hacia los 4 o 5 meses de vida, llegando a su tope máximo a los 10 meses de edad, lo cual nos da un argumento importante para que los perros sean castrados antes de los 6 meses de edad, evitando así que la hormona surta su máximo efecto sobre las conductas, ya que si se practica la castración muy tardíamente, los efectos del  aprendizaje pueden influir durante mucho tiempo después de haber eliminado la testosterona circulante en el organismo del perro.

En otras palabras una conducta de agresión aprendida en la edad correspondiente a los picos de subidas hormonales en el organismo del perro, tendera a permanecer en el tiempo, así optemos como solución la castración.

Hasta la próxima

Adaptado del libro “TRATADO SOBRE LA  AGRESIVIDAD CANINA” James O’Heare- 2da Edición

Editorial Kns Ediciones SC

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