BOLETÍN CANINO

¿Por qué mi perro se apropia de mi cama o mi sofá?

Por Álvaro E Osorio G

 

strong en el sofa

Este tipo de comportamientos en perros, se denominan posesión de recursos. En los recursos se incluyen la comida, juguetes, espacios (cama, sofá y similares) y las personas.

El recurso es aquello que es valioso para nuestro perro ya que trae consigo una buena consecuencia.

Existen dos posibles opciones para darle manejo esta situación.

  1. Que nuestro perro se nunca se suba a estos sitios.
  2. Que se suba solo cuando se lo permitimos y que se baje cuando se lo digamos.

Miremos la opción numero 1.

Lo primero es que quien es el líder, deberá controlar los recursos.

Teniendo en cuenta esto, deberemos definir desde un principio si vamos a permitir que nuestro cachorro se suba o no a los muebles.

Si la respuesta es no, desde la llegada a casa deberemos premiar toda ocasión en que nuestro perro no se suba a la cama o los muebles y bloquear o impedírselo de manera firme pero calmada cuando lo hace.

En muchas ocasiones, dependiendo del carácter del cachorro, será necesario el uso de una correa y un collar que nos ayude a controlar la situación.

Si somos coherentes y consistentes, rápidamente nuestro cachorro comprenderá que la mejor consecuencia que puede tener es no subirse a la cama o el sofá.

De manera alterna podemos tener una colchoneta (ojala abullonada) para nuestro cachorro, a la cual le enseñemos a subirse y le premiemos siempre que lo haga para que la asocie con una consecuencia agradable.

Pero muchos perros se suben a estos sitios si no están los dueños. Esto es debido a que son lugares agradables y cómodos para ellos, por lo tanto el solo hecho de subirse en ellos les trae una consecuencia agradable.

Con base en lo anterior deberemos buscar la forma de bloquear el acceso al mueble cuando no estamos, o mejor aún colocar algún dispositivo o trampa que genere un ruido o una sensación,  desagradable sin hacerle daño, justo cuando el perro se sube al sofá. Esto le enseñara que ya no hay más consecuencia positiva por subirse.

Miremos ahora la opción 2.

Que se suba solo cuando se lo permitimos y que se baje cuando se lo digamos.

Entonces deberemos enseñar ambas conductas (subirse y bajarse) por refuerzo positivo (premios) inicialmente, para no generar ningún tipo de confrontación con nuestro perro. Habiendo repetido muchas veces estas conductas, pasaremos a manipular a nuestro perro de su collar y su correa, especialmente cuando le pidamos que se baje de manera calmada y firme (en este punto ya será una exigencia de nuestra parte y el premio será por bajarse y no para que se baje.)

Siendo consistentes y coherentes, únicamente le permitiremos a nuestro perro subirse a estos lugares, si se lo autorizamos.

Cuando ya tengamos un perro agresivo por estos recursos, deberemos acudir a buenos profesionales del adiestramiento y comportamiento canino, ya que las causas por las cuales lo hacen  podrán ser múltiples (dependiendo del perro y el dueño) así como las estrategias para solucionar el problema.

Hasta la próxima.